Qué pasa si ocupan mi casa con mi perro dentro
Imagina que vuelves de vacaciones o de un fin de semana fuera y, al meter la llave en la cerradura, no gira. Tu casa ha sido ocupada. Pero el drama no acaba ahí: escuchas un ladrido al otro lado. Y ahí surge la pregunta: ¿qué pasa si ocupan mi casa con mi perro dentro?
Esta situación, que parece sacada de una película de terror, es una de las mayores preocupaciones de nuestros clientes en Okupas Fuera. Por eso, hoy vamos a explicarte qué pasa si ocupan mi casa con mi perro dentro y cómo la nueva Ley de Bienestar Animal puede ser, sorprendentemente, tu mejor aliada para recuperar tu hogar y a tu mejor amigo.
El gran cambio: Tu perro ya no es una «cosa»
Hasta hace poco, a ojos de la ley, un perro era un «objeto». Si te ocupaban la casa con él dentro, era casi como si se hubieran quedado con tu televisión o tu ordenador. Pero desde la reforma del Código Civil y la entrada en vigor de la Ley 7/2023 (Ley de Bienestar Animal), los animales son seres sintientes dotados de sensibilidad.
Esto cambia las reglas del juego. Ahora, la retención de un animal no es solo un daño colateral de la ocupación; es una situación que afecta a un ser vivo protegido, lo que permite activar vías legales mucho más rápidas que un desahucio convencional.
¿Puedo entrar a rescatar a mi perro por mi cuenta si ocupan mi casa con mi perro dentro?
Esta es la pregunta que más nos hacéis y la respuesta es dura: NO.
Aunque la desesperación sea total, entrar en tu propia casa por la fuerza (rompiendo una ventana o cambiando la cerradura) puede volverse en tu contra. Los okupas podrían denunciarte por coacciones o incluso allanamiento de morada (si el juez considera que ya han establecido allí su domicilio de facto).
Además, si empleas la fuerza para recuperar a tu perro, podrías cometer un delito de realización arbitraria del propio derecho . Por mucho que te duela, la justicia española prohíbe «tomarse la justicia por su mano». Lo mejor es dejarlo en manos de profesionales como nosotros para evitar que tú acabes con una multa o una condena.
Tus obligaciones legales no desaparecen
Ojo aquí, porque la Ley de Bienestar Animal te impone deberes que no se detienen aunque no puedas entrar en tu casa:
- La regla de las 48 horas: Tienes la obligación de denunciar la pérdida o «sustracción» de tu animal en un plazo máximo de 48 horas. Si no lo haces, podrías ser tú quien reciba una multa por abandono.
- Responsabilidad continua: Legalmente, sigues siendo el titular. Debes comunicar inmediatamente a la Policía que el animal está dentro para que la responsabilidad de lo que le pase recaiga sobre los okupas.
El «truco» legal: El maltrato animal como vía rápida de desalojo
Aquí es donde la Ley de Bienestar Animal te ayuda. Mientras que un juicio por usurpación puede tardar meses, la protección de un animal en peligro permite solicitar medidas cautelares urgentes.
- Flagrancia por maltrato: La ley prohíbe dejar a un perro solo más de 24 horas o tenerlo en condiciones de insalubridad (como terrazas o balcones llenos de suciedad). Si los okupas descuidan al perro, están cometiendo una infracción grave o muy grave con multas de hasta 50.000 euros.
- Intervención policial: Si hay indicios de que el perro sufre (ruidos, olores, falta de comida), la policía puede solicitar una orden de entrada urgente solo para el rescate del animal. En muchos casos, esto desestabiliza la ocupación y facilita que recuperes la posesión total de la vivienda mucho antes de lo previsto.
¿Qué debes hacer si te ocurre esto?
¿Qué hago si ocupan mi casa con mi perro dentro? Primero, mantén la calma y sigue esta hoja de ruta:
- Denuncia inmediata: Acude a la Policía o Guardia Civil. Asegúrate de que en la denuncia figure, en el primer párrafo, que hay un ser sintiente (tu perro) atrapado en el interior.
- Identificación: Aunque esto puede ser difícil, porque quizás la tengas en casa, lleva contigo la cartilla veterinaria y el número de microchip para acreditar que el perro es tuyo, te recomendamos siempre que tengas estos documentos digitalizados en tu móvil o en la nube previamente. Digitalizar tus documentos tanto de la casa como de tu mascota agiliza mucho los trámites de identificación.
- Llama al SEPRONA: Solicita una inspección de bienestar animal. Sus informes son oro puro ante un juez.
- No cortes los suministros: Aunque tengas ganas de hacerlo, cortar el agua o la luz puede ser considerado maltrato animal si el perro sigue dentro, y la multa te caería a ti.
- Contacta con profesionales: En Okupas Fuera sabemos cómo gestionar estos casos combinando la vía penal con la presión legal que permite la nueva normativa de bienestar animal.
Conclusión
Entonces, ¿qué pasa si ocupan mi casa con mi perro dentro? A los delincuentes ya no les sale «gratis». La consideración de los animales como seres sintientes nos da herramientas legales para actuar con una urgencia que antes no existía.
Si te encuentras en esta situación, no te arriesgues a una denuncia por intentar entrar solo. En Okupas Fuera te ayudamos a recuperar tu casa y, lo más importante, a poner a salvo a tu mascota de forma legal y rápida.