echar inquilino que no paga
Ley de la vivienda

¿Cómo puedo echar a un inquilino que no paga de forma legal y rápida?

Si tienes una propiedad en alquiler y no sabes cómo echar a un inquilino que no paga, entendemos que la frustración es enorme. El fenómeno conocido como «inquiokupación» se ha convertido en la pesadilla de muchos propietarios en España, especialmente con los cambios legislativos de los últimos meses. En Okupas Fuera recibimos a diario la misma consulta y en este artículo vamos a desgranar el panorama actual de 2026, el impacto de la Ley de Vivienda y, lo más importante, cómo puedes recuperar tu casa en semanas en lugar de esperar más de un año.

¿Qué es exactamente la «inquiokupación»?

A diferencia de la ocupación tradicional (donde alguien entra en una casa vacía pegando una patada en la puerta), la inquiokupación es mucho más sibilina. Se produce cuando una persona firma un contrato de alquiler legal, entra con sus llaves y, tras un tiempo cumpliendo, deja de pagar sistemáticamente.

El «inquiokupa» no es un delincuente en el sentido penal estricto de la palabra (como en el allanamiento), sino que comete un incumplimiento de contrato civil. Esto obliga al propietario a acudir a la vía judicial civil, que es mucho más lenta y garantista con el ocupante. Según datos oficiales, este problema representa ya cerca del 70% de los lanzamientos en España, con una deuda media que en 2024 ascendió a los 4.000 euros por caso.

El laberinto legal: la Ley de Vivienda 2024-2025

Actualmente, el procedimiento para echar a un inquilino que no paga está condicionado por la Ley 12/2023 por el Derecho a la Vivienda. Esta norma ha introducido escudos sociales que, aunque buscan proteger a personas vulnerables, a menudo se convierten en un obstáculo para el propietario.

  • Suspensión de desahucios: el Gobierno ha prorrogado la suspensión de los lanzamientos para hogares vulnerables hasta el 31 de diciembre de 2025.
  • Criterios de vulnerabilidad: un inquilino que no paga puede paralizar el proceso si demuestra que sus ingresos no superan el IPREM (unos 1.600€-2.000€ según la unidad familiar) o si el alquiler supone más del 30% de sus ingresos netos.

Sin embargo, hay una luz al final del túnel. La Sentencia del Tribunal Constitucional 26/2025 (publicada en febrero de 2025) ha eliminado algunas de las «trabas» que la ley imponía a los grandes tenedores, como la obligación de acreditar la vulnerabilidad del inquilino antes de admitir la demanda.

El procedimiento judicial: ¿por qué tarda tanto?

Si decides ir por la vía civil tradicional, debes armarte de paciencia. La media nacional para echar a un inquilino que no paga se sitúa actualmente en los 15 meses.

El proceso tiene fases críticas que actúan como «cuellos de botella»:

  1. Demanda y Admisión: tarda entre 1 y 4 meses dependiendo del juzgado.
  2. Notificación al inquilino: es el punto más lento. Si el inquilino no coge la notificación o pide un abogado de oficio (justicia gratuita), los plazos se detienen durante semanas.
  3. Lanzamiento: una vez tienes la sentencia a tu favor, fijar la fecha del desalojo forzoso puede tardar otros 6 u 8 meses.

Durante todo ese tiempo, no solo dejas de percibir la renta, sino que sigues pagando el IBI, la comunidad y, a menudo, los suministros para evitar denuncias por coacciones.

La gran novedad de 2025: mediación profesional (MASC)

Desde el 3 de abril de 2025, la Ley Orgánica 1/2025 de Eficiencia de la Justicia ha cambiado las reglas del juego. Ahora es obligatorio intentar un acuerdo amistoso antes de poder presentar una demanda en el juzgado.

Este requisito, que para algunos parece un estorbo, es en realidad la mejor herramienta para el propietario inteligente. Aquí es donde entra la Oferta Vinculante Confidencial (OVC).

¿Cómo funciona la OVC?

Consiste en enviar una propuesta formal al inquilino que no paga (vía burofax certificado) dándole un plazo de 30 días para aceptar un plan de pagos o abandonar la vivienda voluntariamente.

  • Si el inquilino acepta: recuperas el piso de inmediato sin juicios.
  • Si el inquilino no contesta o rechaza: ya tienes el «papel» necesario para demandar sin que el juez te pueda inadmitir la demanda.

Mediación profesional vs. vía judicial: comparativa de tiempos

En Okupas Fuera siempre recomendamos la mediación profesional porque los números no mienten:

Factor Vía Judicial Tradicional Mediación Profesional (MASC/OVC)
Tiempo medio 15 meses  25 a 30 días 
Carga de estrés Muy alta (años de espera) Baja (resolución rápida)
Coste real Alto (rentas perdidas + abogado) Menor (ahorro en meses de impago)
Eficacia Depende de la carga del juzgado Alta si se gestiona profesionalmente

La mediación profesional permite desbloquear la situación. Para echar a un inquilino que no paga, se les suele perdonar parte de la deuda o se les facilita una salida digna. Esto es lo que llamamos una «solución pactada» que evita el calvario judicial.

Consejos de Okupas Fuera para proteger tu alquiler

Para no tener que llegar al punto de buscar cómo echar a un inquilino que no paga, la prevención es tu mejor escudo:

  1. Filtros de solvencia: no te fíes de una nómina; usa ficheros de morosidad y certificados de inquilino no moroso.
  2. Seguros de impago: en 2026, los expertos recomiendan pólizas con coberturas de hasta 18 o 24 meses, ya que los plazos judiciales se han alargado.
  3. Actúa rápido: no esperes 3 o 4 meses «a ver si paga». La ley permite iniciar los trámites desde el primer mes de impago.

Conclusión

Recuperar tu vivienda en 2026 requiere más estrategia que nunca. Aunque la vía judicial es una opción, la saturación del sistema hace que la mediación profesional sea el único atajo real para acortar meses de espera y angustia.

Si te encuentras en esta situación, en Okupas Fuera somos especialistas en mediación y gestión de desahucios por impago bajo la nueva normativa. No dejes que la deuda siga creciendo. ¡Contáctanos y recupera tu tranquilidad!